domingo, 19 de abril de 2020

DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA


19 abril 2020

Domingo de la Divina Misericordia.

Así llamó San Juan Pablo 2° a esta festividad 

cuando canonizó a Santa Faustina Kowalska el 30 abril 2000.

Esto dijo Nuestro Señor 

a Santa Faustina:

A las almas que se acerquen con confianza 

a mi océano de misericordia, 
si son pecadoras, les concederé la salvación; 
si son virtuosas, serán fortalecidas en el bien.

A cambio exijo obras de misericordia

que nazcan del amor hacia Mí.

La fe sin obras, 

por fuerte que sea, 
es inútil.

Hay tres formas de practicar misericordia: 

la acción, la palabra, la oración.

Las almas deben mostrar misericordia 

siempre y en todas partes.

No pueden dejar de mostrar misericordia, 

ni excusarse, ni justificarse.

De lo contrario, 

no conseguirán mi misericordia 
el día del juicio.

Queda claro: 

la misericordia de Dios es infinita, 
no incondicional.

Dios le mostró a Santa Faustina
cómo es el Cielo y el Purgatorio, 
adonde se puede llegar 
gracias a su infinita misericordia.

Pero Dios también le mostró a Santa Faustina 
cómo es el infierno, 
en el que muchísimas personas no creen.

Así lo describe la santa:


La mayoría de los condenados al infierno, 

cuando estaban en el mundo, 
no creían que existía el infierno.

Es un lugar 
grande y extenso,
donde los condenados 
son terriblemente torturados.

Torturas: 

La pérdida de Dios (la peor).

Continuo remordimiento de conciencia.

Saber que esa situación nunca cambiará.

Un fuego insoportable 
que penetra el alma sin destruirla; 
un fuego espiritual 
que nace de la ira de Dios.

Un olor sofocante 

y una perpetua oscuridad, 
a pesar de la cual 
los demonios y las almas de los condenados 
se ven unos a otros, 
ven su propia alma y 
ven el alma de los demás.

La 
constante compañía de satanás.

La
 descomunal intensidad con que se sienten 
la desesperación, el odio a Dios,
las incesantes maldiciones, blasfemias
palabras viles,.

Estas son las torturas 

para todos los condenados.

Sin embargo, 

para algunas almas en particular,
hay tormentos especiales: 
los tormentos de los sentidos.

Cada alma padece suplicios terribles 

e indescriptibles, 
según el modo como haya pecado.

Hay cavernas y hoyos de suplicio;

cada uno de ellos tiene 
diferente forma de sufrimiento.

Que sepa el pecador 

que va a ser torturado 
por toda la eternidad 
en los sentidos que haya usado para pecar.

Que, por esta revelación, 

nadie diga que no sabe,
nadie diga que no existe infierno.

Recordemos el pasaje bíblico:


Teman al que puede hacer perecer
alma y cuerpo en el infierno.


Para esta época de pandemia 

por el virus chino C-19, 
son muy oportunas las palabras 
de San Juan Pablo 2°:

La devoción a la Divina Misericordia 

es una evocación perenne 
que hace el mundo cristiano, para encarar, 
confiado en la benevolencia divina, 
las dificultades que esperan al género humano 
en los años venideros.


Sin olvidar lo que Dios dijo:


Mis pensamientos 

no son como los de ustedes; 
mi manera de obrar 
no es como la de ustedes. 
Así como el cielo está en un nivel 
muy superior al de la tierra, 
el nivel de mis pensamientos 
y de mi manera de obrar 
es muy superior al de ustedes. 

Deseando que 
nuestras súplicas coincidan
con lo que Dios quiere para nosotros,
siempre será de inmensa ayuda y consuelo 
invocar la misericordia de Dios.

La Coronilla de la Misericordia 

es una bella manera de hacerlo.

Cinco veces, 

como los cinco misterios del Santo Rosario, 
se rezará así la Coronilla:

Padre eterno, te ofrecemos 

el Cuerpo y la Sangre, 
el Alma y la Divinidad 
de tu Amadísimo Hijo, 
Nuestro Señor Jesucristo, 
como reparación de nuestros pecados 
y los del mundo entero.

        Diez veces:

Por Su dolorosa pasión, 
ten misericordia de nosotros 
y del mundo entero.

Al finalizar las cinco veces:


Tres veces:


Santo Dios, 

Santo Fuerte, 
Santo inmortal.

Una vez: 


Ten piedad de nosotros
y del mundo entero.

Tres veces:


Oh, Sangre y Agua,

que brotaste del Corazón de Jesús
como fuente de misericordia para nosotros.
Jesús, en Ti confío.



Diario 741.
Diario 742
Mateo 10,28
https://www.aciprensa.com/recursos/fiesta-de-la-divina-misericordia-segundo-domingo-de-pascua-2120
Isaías 55,8