viernes, 25 de marzo de 2022

EL BUEN LADRÓN. SÍ ESTUVO CON JESÚS EN EL PARAÍSO EL VIERNES SANTO.

 25 marzo 2022


Hoy se conmemora a San Dimas, "el buen ladrón".

Los nombres Dimas (el ladrón bueno) y Gestas (el ladrón malo) no aparecen en la Biblia.

Tradiciones piadosas tomaron esos nombres de escritos apócrifos, para identificar a cada uno.

En Lucas 23,32 leemos que

la gente se burlaba de Jesús. 

Gestas lo desafiaba insultante:

Si es verdad que eres El Escogido de Dios, ¡sálvate Tú y sálvanos a nosotros!

Dimas defendió a Jesús y se arrepintió de su mala vida: 

¿No te parece mal ofender a Dios? Nosotros hemos obrado mal y merecemos este castigo. Él, en cambio, ninguna cosa mala ha hecho.

Además le hizo un pedido a Jesús:

Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino

Jesús le dijo que le concedería su pedido el mismo día:

Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso. 


Hay quienes dicen que Jesús hizo una promesa falsa:

Pero, ¿cómo? Jesús murió el viernes y resucitó el domingo. Y luego de resucitar, no ascendió al Cielo hasta muchos días después.  No pudo estar ese mismo viernes con Dimas en el Paraíso. Le mintió.

Los Testigos de Jehová usan en su biblia un recurso extremo.

Que como el texto original griego no tiene puntuación, la puntuación correcta es:

Yo te aseguro hoy: estarás conmigo en el Paraíso.


"Yo te aseguro hoy" tiene un énfasis de tiempo que resulta forzado, artificial, de sobra. Y no es una forma enfática de expresarse que use Jesús en ninguno de los evangelios.

Aparte de que muestra también una tácita desconfíanza de que Jesús pueda hacer un viernes lo que dice que va a hacer ese mismo viernes.


El cuerpo de Jesús fue sepultado. Pero su alma no fue sepultada.

En términos puramente humanos, sabemos que inmediatamente después de la muerte del cuerpo, el alma inmortal va adonde le corresponda ir: al lugar de salvación o al de condenación. (Catecismo 1021 y 1022). 

La Biblia lo indica en la parábola del pobre Lázaro y el rico Epulón (Lucas 16,22).

Y leemos en Hebreos 9,27:

Está establecido que todos mueran una sola vez y luego el juicio.

El alma de Jesús fue, obviamente, al Paraíso.

El alma de Dimas fue al juicio. Allí la esperaba Jesús para llevarla al Paraíso, como lo había asegurado.

Eso en términos puramente humanos. 
Ahora, veamos en términos puramente divinos. 

Dios Hijo fue totalmente hombre y totalmente Dios.

Como Dios que es, mantiene sus atributos. Entre ellos el de omnipresencia (estar en todas partes).

Salmo 139,7; Proverbios 15,3; Jeremías 23,24; Job 34,21;
Mateo 6,6; Mateo 18,20; Hechos 17,27.

Por lo tanto, ¿qué de raro tiene que, aunque el viernes estuviera su cuerpo en el sepulcro, su naturaleza divina estuviera con Dimas en el Paraíso?