martes, 1 de septiembre de 2015

EN LOS TEMPLOS CATÓLICOS SE PISOTEA A DIOS

La Hostia consagrada es pan.
Cualquier pan se desmorona al manipularlo.
Es un dogma, y todo católico tiene el deber de aceptar, que en cualquier partícula de Hostia 
consagrada está presente Dios en su totalidad.
Para evitar que caiga al piso la Hostia o un fragmento, al distribuir la Comunión se tiene que usar la bandeja o patena.
Es una norma de obligatorio cumplimiento.
Que no se cumple en la mayoría de las parroquias.
Las partículas terminan en el piso.
Las pisan, las barren.
Pisan y barren a Dios.
Sacerdote que pudiendo evitar una profanación no la evita, es también profanador.

Concilio de Tento, sesión 13, canon 3.
Instrucción Sacramento de Redención, 93